Nueva versión sobre cómo apareció el oxígeno en la atmósfera de la Tierra


La investigación se publica en la revista Science. Durante la mayor parte de su historia, la Tierra fue el hogar solo de microorganismos: la vida multicelular apareció en ella, según varias estimaciones, hace 2.1 a 1.900 millones de años. Sin embargo, floreció hace solo 600 millones de años, a finales del Precámbrico. Fue entonces cuando apareció una amplia variedad de organismos multicelulares, la llamada fauna vendiana. El oxígeno jugó un papel importante en este proceso, entre otras cosas.

Existen varias hipótesis sobre su aparición en la atmósfera terrestre. El principal asume que la única fuente significativa de oxígeno molecular es la biosfera, es decir, los organismos fotosintéticos. La fotosíntesis de oxígeno se originó en cianobacterias hace 2.7-2.8 mil millones de años. Entonces, durante millones de años, estos microorganismos han llenado la atmósfera de oxígeno.
Sin embargo, los científicos estadounidenses sugieren que otros procesos jugaron un papel importante en esto. Investigadores de las universidades de Chicago y California han recreado minuciosamente la cronología de los eventos en la Tierra antigua y han analizado rocas muy antiguas que varían con las condiciones ambientales.
Notaron que antes de que la atmósfera se llenara de oxígeno (la llamada catástrofe del oxígeno, que ocurrió hace unos 2.45 mil millones de años), nuestro planeta experimentó efectos a corto plazo de pequeños «estallidos de oxígeno».

Se sabe que los océanos antiguos contenían grandes cantidades de hierro, lo que debería haber evitado la acumulación de oxígeno libre en la atmósfera. Al mismo tiempo, parte del hierro oceánico se combinó con el azufre emitido por los volcanes y formó pirita (también llamada «oro de los tontos»). Este proceso va acompañado de la liberación de oxígeno. Pero cuál de estas reacciones químicas «supera» a la otra, los científicos no lo sabían.

Para averiguarlo, los investigadores utilizaron equipos de última generación y un nuevo método para medir pequeñas variaciones en los isótopos de hierro. Esto ayudó a los científicos a comprender que, a pesar de que los océanos están saturados de hierro, ciertas condiciones podrían contribuir a la formación de suficiente pirita y, por lo tanto, oxígeno, que podría liberarse a la atmósfera. El descubrimiento ayuda no solo a comprender mejor la historia de la Tierra, sino también a aprender cómo se forma la capa de oxígeno en los exoplanetas y, por lo tanto, ayuda a encontrar signos de vida en ellos.

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